El secreto de una vejez sana

Por el Dr. Domingo Pérez León, del Instituto Biologico de la Salud. www.institutobiologico.com

Las zonas azules son lugares del mundo en los que vive mucha gente centenaria. Son un tesoro de información para los científicos que estudian nuestro envejecimiento. De estos estudios se desprende que la fibra alimentaria es más importante de lo que se creía para tener una vejez sana.

Un equipo de investigadores ha estudiado las relaciones entre la ingesta de nutrientes, el contenido en minerales y el metabolismo de un grupo de ancianos. Una parte de este grupo estaba compuesta por personas centenarias sanas de la provincia de Bama, en el Himalaya chino. Bama es una zona azul en la que reside una cantidad especialmente grande de gente que ha superado los cien años de edad.

Los científicos descubrieron que había determinados marcadores metabólicos presentes sobre todo en las personas centenarias. Entre otros, resultó que en su perfil metabólico tenían mayores cantidades de ácidos grasos de cadena corta, como acético, butírico, propanoico y valérico. Así, gracias a las zonas azules conocemos cada vez más los procesos biológicos y patofisiológicos que provocan o frenan el envejecimiento.

Fibra alimentaria y flora intestinal 

Se halló una correlación positiva significativa entre los niveles altos de ácidos grasos de cadena corta y la ingesta de fibra alimentaria. La fibra alimentaria es transformada en ácidos grasos de cadena corta por las bacterias del intestino. Por tanto, una buena flora parece ser una condición imprescindible para un proceso de envejecimiento sano. Pero el perfil metabólico de estos ancianos también es diferente en otros aspectos.

En el análisis de minerales se vio que estructuralmente tenían mayores niveles en sangre de manganeso, hierro, cobre, cobalto, cinc y selenio. Los niveles de plomo eran más bajos que los de la población general. Unos niveles altos de plomo nos pueden provocar daños en estómago, intestinos, cerebro y sistema nervioso, lo que reduce la esperanza de vida sana.

Estos resultados confirman que las personas centenarias sanas tienen un perfil metabólico diferente al menos en cuanto a ácidos grasos y minerales. Esta diferencia se explica por la alimentación.

 “El aumento de la ingesta de fibra alimentaria podría ser el camino hacia una larga vida”, afirman los investigadores.

La mejor estrategia 

Sabiendo lo que sabemos hoy en día, deberíamos cuidar la salud de nuestra flora intestinal, ingerir suficiente fibra alimentaria y comer muchos alimentos ricos en minerales como los mejillones y una buena ración de pescado. El ácido graso omega 3 DHA y EPA es especialmente bueno en este sentido y aportar unos buenos probióticos.

También es importante evitar alimentos que favorezcan la inflamación. Eso significa que debemos reducir principalmente todo lo que contenga omega 6, como margarinas y aceites vegetales, galletas, aperitivos y demás comida basura.

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