El regreso a la “normalidad” tras las vacaciones

Por Karen Merino González

El regreso a la “normalidad” supone un desafío para la mayoría. La vuelta al trabajo y al colegio pueden generar gran depresión en las personas, un fenómeno conocido como síndrome “postvacacional”. Los síntomas se asemejan bastante a los de una depresión clínica: irritabilidad, dificultad para relacionarse con los demás, desánimo, sensación de apatía, insomnio…  Según los expertos, el periodo de adaptación al trabajo después de la vuelta de las vacaciones es de entre una y dos semanas. Hay que saber que un retorno brusco después del verano puede hacer que se pierda productividad en el trabajo y traer consecuencias adversas para la salud. El paso del periodo estival a la rutina laboral o estudiantil puede ser llevadero y agradable siguiendo estas recomendaciones:

 

  • Enfrentar cada día con actitud positiva, centrarse en el presente y dejar a un lado aquellos pensamientos que nos trasladen al pasado con opciones que ya no son factibles. Reserva un tiempo para tu ocio personal cada día, y así te será más fácil ajustar tu vida a los nuevos ritmos de rutina.
  • Tómate el final de tus vacaciones como un período de adaptación, y retoma tus horarios de forma escalonada, así evitarás los cambios bruscos en tus hábitos que son los principales causantes del síndrome postvacacional.
  • Pensar a corto plazo y trazarse metas cercanas que puedas realizar a través del trabajo, estimulan tu día a día. Apóyate en planes para los próximos fines de semana. La clave es organizarse y mantenerse motivado.
  • Incorpora hábitos de las vacaciones a tus actividades diarias siempre que te sea posible.
  • Mantén una alimentación equilibrada, respeta tu horario de sueño y practica deporte, de preferencia al aire libre.

Pero… no solo para los adultos el regreso de las vacaciones puede constituir un problema; para algunos niños, el primer día de escuela puede ser causa de estrés y nervios. Contar con el apoyo de sus padres y profesores, y que estos se mantengan accesibles para ellos, es clave para que se sientan confiados y relajados. Los padres son una gran influencia para sus hijos, y es importante que se apoyen en eso para transmitirle pensamientos positivos, animándolos a que vean la vuelta al colegio como una oportunidad de reencontrarse con sus amigos y ganar en conocimientos.

Se recomienda que la reincorporación a la rutina habitual se haga de forma gradual, para eso se pueden planificar reuniones con sus amigos antes de comenzar las clases, una buena forma de incentivar su responsabilidad es realizando un calendario que además de divertido le ayudará a cumplir con sus deberes en tiempo, fomentar actividades extracurriculares es una gran oportunidad para que se interesen por nuevos temas, y contribuir a formar su identidad. Se recomienda fraccionar el tiempo, haciendo sesiones cortas de estudio para evitar fatigas, es importante organizar  este, creando nuestra propia rutina; podemos facilitar nuestro aprendizaje estableciendo similitudes y diferencias entre los distintos conceptos, empleando nuestras propias palabras y poniendo ejemplos sobre lo aprendido; los resúmenes son muy útiles en este sentido.

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