El poder preventivo de los antioxidantes naturales

Por el Dr. Daniel Cuadra, Instituto Médico Linneo.  www.drcuadra.es

Actualmente, ya se conocen más de 100 enfermedades relacionadas de manera directa con el estrés oxidativo y el mal efecto que tienen los temidos radicales libres sobre nuestra salud, que, si sobrepasan el balance en su control por los antioxidantes, tanto endógenos como exógenos, nos producirían un daño oxidativo en componentes celulares tan esenciales como las membranas lipídicas celulares, el ADN, así como en el trabajo mitocondrial.

Los antioxidantes se definen en términos generales como cualquier sustancia que, cuando se presenta en concentraciones bajas comparadas con las de un sustrato oxidable, retrasa o inhibe significativamente la oxidación de dicho sustrato. Por ello, protegen a proteínas y enzimas de la oxidación y de la destrucción por parte de los radicales libres, y ayudan a mantener la integridad de las membranas celulares. Los antioxidantes pueden clasificarse como “depuradores” de radicales libres, que atrapan o descomponen aquellos existentes en nuestro organismo, o las enzimas celulares y extracelulares, que inhiben las reacciones de peroxidación involucradas en la producción de estos radicales libres.  

Las principales características funcionales de los diferentes antioxidantes son:

 Vitamina C: Es el antioxidante más conocido, llamado antiescorbútico. Actúa en el metabolismo del hierro y la hemoglobina. También interviene en la elaboración y el mantenimiento del colágeno, disminuye la posibilidad de formación de trombos (coágulos) en los vasos sanguíneos. Interviene además en la cicatrización de heridas, quemaduras y encías sangrantes.

Vitamina E: Esta vitamina protege de la oxidación de las vitaminas A y C. Interviene en la formación de prostaglandinas y mantiene la fertilidad sexual. Ayuda la cicatrización de las quemaduras, y además aumenta los niveles de HDL (colesterol bueno) en sangre. Favorece la acción de la insulina.

Vitamina A: Conocida como retinol, se almacena en el hígado. Interviene en la visión y es esencial para la piel y las mucosas.

Los carotenoides son un tipo de pigmentos generados naturalmente y que tienen poderosas propiedades antioxidantes. Se conocen más de 700 diferentes, como pueden ser el licopeno, la astaxantina, luteína, beta-caroteno; todas ellas nos protegen de los tumores al reducir los efectos oxidativos sobre el ADN, tienen efectos positivos sobre el sistema inmunológico, actúan sobre la piel y mucosas, protegen nuestros ojos. Ayudan a la fertilidad en el hombre y la mujer.

Resveratrol: Fuente de la juventud por su acción sobre el envejecimiento. Se encuentra en las uvas, vegetales y vino tinto. Este excelente antioxidante nos aporta protección en el cerebro y el sistema nervioso, ya que puede cruzar la barrera hematoencefálica. Nos protege de los tumores, es protector cardiovascular, es modulador e la inflamación y previene el Alzheimer.

Ácido alfa-lipoico: Antioxidante antiinflamatorio por excelencia que también puede traspasar la barrera hematoencefalica aportando grandes beneficios en la prevención de las enfermedades neurodegenerativas. También puede regenerar a otros antioxidantes, como la vitamina C y E y el glutatión. Es un quelador de metal muy potente y aumenta la sensibilidad a la insulina.

Los antioxidantes enzimáticos. Estos antioxidantes no se encuentran en los suplementos, ya que son producidos en el cuerpo y nos ayudan a eliminar los radicales libres y a expulsar los productos oxidativos peligrosos Los principales son el superóxido dismutasa, la catalasa glutatión peroxidasa y glutatión reductasa.

Los más importante es mantener una coherencia entre nuestras necesidades nutricionales y llevar un estilo de vida saludable, siempre pensando que nuestro mejor seguro de vida es la prevención de las enfermedades y mitigar al máximo la vulnerabilidad a las mismas.

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