Alimentos para una mente sana

Por el Dr. Domingo Pérez León, del Instituto Biologico de la Salud.

La psiquiatría nutricional es un campo de investigación prometedor que está creciendo con rapidez. Sobre todo se está acelerando por la idea de que el cerebro y el intestino se comunican constantemente. ¿Pueden la dieta y la suplementación reducir nuestra carga patológica psíquica?

Cada vez se hacen más estudios para demostrar la relación entre la salud del tubo digestivo y las afecciones neurológicas. El eje cerebro-intestinal, según los psiquiatras nutricionales, puede ser la clave para poner bajo control la ansiedad y la depresión.

Hay suficientes pruebas de que suministrar nutrientes esenciales a través de la dieta o la suplementación puede ayudar a evitar o tratar los problemas de salud físicos y mentales. Por ejemplo, la investigación en este campo ya ha demostrado que los ácidos grasos omega 3 (EPA y DHA) y los pre y probióticos pueden proporcionar alivio en casos de ansiedad, estrés y síntomas depresivos.

También hay muchos investigadores interesados en el abordaje de los mecanismos patológicos psíquicos con, por ejemplo, alimentos fermentados. Por otra parte, la L-teanina, la beta alanina y la teacrina parecen tener reservado un papel importante. Según investigadores de la Universidad Hofstra de Nueva York, estas sustancias pueden ayudar a mejorar la alerta del cerebro. Pero es evidente que esto no es lo único que podemos hacer en el campo de la prevención y el restablecimiento.

La World Journal of Psychiatry ha publicado una lista de alimentos con motivo de un estudio bibliográfico sistemático en el campo de la relación entre la dieta y la psique. Esta lista indica qué alimentos contienen la mayor cantidad de nutrientes cuyo papel en la prevención y el restablecimiento de los trastornos depresivos haya sido demostrado en la bibliografía científica.

Se trata del ácido fólico, del hierro, los ácidos grasos omega 3 (EPA y DHA), el magnesio, el potasio, el selenio, la tiamina, la Vitamina A, la Vitamina B6, la  Vitamina B12, la Vitamina C, el Zinc, la Bacopa Monieri y la vitamina D.

Los alimentos con las mayores puntuaciones fueron el marisco, especialmente los bivalvos (como las ostras y los mejillones). De entre las carnes, la casquería obtuvo la puntuación más alta, y en cuanto a los productos vegetales, fueron las verduras de hoja, la lechuga, el pimiento y las crucíferas o brasicáceas. No es difícil reconocer en estos alimentos una parte de la dieta antigua que supuestamente comíamos en el ecosistema acuoterrestre.

En respuesta a la pregunta inicial, que relaciona alimentos con una mente sana, cada vez más estudios confirman la relación entre dieta y suplementación respecto a nuestra carga patológica psíquica.

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