Prepara tu mente para una entrevista de trabajo

Por Mercedes R. del Castillo, psicóloga clínica. www.mrcpsicologia.com

El momento de la entrevista de trabajo puede ser de lo más estresante, prácticamente todos pasamos por ahí en algún momento de nuestra vida y podemos recordar perfectamente la tensión que sentimos, la respiración acelerada, la voz temblorosa e incluso el habernos quedado sin saber que decir ante una pregunta.

En esos instantes de estrés, la mente se bloquea, se apodera de nosotros la emoción del miedo y nos invaden pensamientos del tipo “no voy a estar a la altura, se van a dar cuenta de que estoy nervioso, lo voy a hacer mal, seguro que otros tienen mejor currículo que yo”. Cuando este estado de inseguridad y nerviosismo aumenta nuestra capacidad para comunicar, memorizar, estar atentos o resolver problemas disminuye notablemente, con lo que es más probable que no recordemos cosas que habíamos preparado para la entrevista, que dudemos y que nuestro lenguaje corporal nos delate.

No quiero decir que no haya que sentir algo de tensión e inquietud ante una prueba como esa, pues pensamos que es mucho lo que nos jugamos; de hecho, cierto grado de tensión es bueno, ya que nos mantiene atentos, motivados y en un nivel de mayor rendimiento. Pensamientos del tipo “esta es una prueba difícil, tengo que hacerlo bien, he de prepararme bien, esto es importante”, etc., nos ayudan a poder dar lo mejor de nosotros mismos, sin embargo pensamientos derrotistas y negativos como los que hemos visto antes nos sumergen en una espiral de desesperación e indefensión, por lo que el primer y fundamental paso ante una entrevista de trabajo será revisar tus pensamientos, observar con atención y sin juzgarte, qué tipo de pensamientos estás teniendo y, si son negativos, sustituirlos por otros más motivantes como los que hemos indicado aquí.

Sería bueno enfocarte en elevar tu nivel de motivación y una manera muy fácil y divertida de hacerlo es colocarte post-its de colores con mensajes motivantes por diferentes zonas de tu casa para leerlos en voz alta a menudo. De esta forma le vas enviando mensajes positivos a tu mente y esta poco a poco comienza a creerlos y a enfocarse más en todo lo positivo. Con esta sencilla técnica trabajas tu autoestima de una forma sencilla y tu cerebro crea nuevas conexiones neuronales a base de la repetición.

Otro ejercicio sencillo que puede ayudarte a conseguir tu mejor estado mental para la entrevista es el de utilizar la capacidad que tu mente para visualizar o imaginar, así que visualiza la entrevista, imagina cómo será desde un lugar positivo; es decir, imagina que todo va sobre ruedas, que te sientes confiada, relajado y que incluso estás disfrutando de esta entrevista, conecta con las sensaciones físicas de sentirte seguro, con tu corporalidad y con todo detalle cada imagen, palabras, etc., cuanto más detalladamente recrees esa escena, mejor, ya que la mente, que no distingue entre real o imaginado va a crear realmente ese estado de confianza en ti. Práctica este ejercicio unas cuantas veces antes de la entrevista real.

Practica ejercicio físico o deporte los días anteriores, porque el ejercicio te va a ayudar a eliminar la tensión, a relajar el cuerpo y a descansar mejor. Ayudará también a tu mente a estar más fresca y despejada, ya que reduce la ansiedad y estimula tus neuronas.

Y por último, y no por ello menos importante, medita, practica mindfulness, busca un momento cada día para ejercitar el músculo de la atención de tu cerebro. Esto te va a ayudar a tener una mente más relajada, más creativa y más centrada.

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